“Este intercambio transforma a Abya Yala y nos transforma a nosotras”
Entrevista con Cejna Alwoz, miembro del Movimiento de Mujeres del Kurdistán, sobre la historia de los enlaces entre el movimiento kurdo y de Abya Yala, y su perspectiva para la conferencia de mujeres en 2026.



Los lazos entre el Movimiento por la Liberación del Kurdistán y los movimientos de Abya Yala —los de las mujeres, los pueblos indígenas y los jóvenes— son muy fuertes. La distancia física es grande, pero los corazones y las luchas siguen estando cerca. ¿Podría decirnos algo sobre la historia de estas conexiones? ¿Cuál es la razón de la fuerza de esta relación?
El movimiento de mujeres del Kurdistán, sobre todo a partir de los años 2000, se puso a extender sus relaciones, porque se había formado el partido de mujeres, y eso significó también que, como partido, se implicaba más en la vida de la sociedad y en las relaciones con otros movimientos. Es verdad que en los años 90 ya hubo iniciativas, como una conferencia en 1994 que juntaba a movimientos de mujeres que estaban luchando con armas en contra de su opresor. Entonces, había esfuerzos en este sentido ya, y también delegaciones que iban a visitar diferentes países. Pero después de 2000, la formación del Partido de las Mujeres Libres – es decir, un partido que tiene como prioridad la búsqueda de la libertad de las mujeres – eso se intensificó y se pensó más ampliamente. Me recuerdo que creamos el contrato social de las mujeres, y cuando lo escribíamos, teníamos ya relación con diferentes movimientos, seguíamos lo que hacían de lejos. Les mandamos nuestro contrato para que compartieran sus perspectivas. No teníamos muchas posibilidades ni recursos, pero había este tipo de iniciativas. Para llegar a las mujeres del mundo, creamos estos contactos. Estos esfuerzos tomaron otra dimensión organizativa con la declaración del nuevo paradigma del confederalismo democrático en 2005. A partir de ahí, el trabajo internacional se intensificó aún más. Planificamos de forma organizativa este trabajo, es decir, que dimos como misión a algunas compañeras de crear y seguir los vínculos con otros movimientos de mujeres. Ya no fue algo aleatorio. Después, con la revolución de Kobanê en 2015, había muchas internacionalistas que llegaron a Rojava. Y, de la misma manera, compañeras fueron a Abya Yala. Tomaron esta responsabilidad, tanto para conocer como para organizar la solidaridad alrededor del movimiento kurdo. Entonces hicimos encuentros, compartimos experiencias en Cuba, y sobre todo con Heval Lêgerîn, el movimiento fue más conocido.
El papel de heval Legerîn (Alina Sanchez, compañera Argentina que formó parte de la Revolución en Rojava, y cayó mártir por la libertad de las mujeres en marzo del 2018) fue muy importante. En 2016, un grupo de compañeras fue ahí para organizar el trabajo de solidaridad, y pues en 2017 fue una delegación de Jineolojî a Abya Yala. Ahí pudimos compartir la rica experiencia del movimiento kurdo, tanto en el ámbito filosófico como en el ámbito práctico. La resistencia de Rojava ya había resonado ahí, como nuestra estrella, destellaba hacia las regiones más lejanas. La gente se informó, y nuestra voz llegó al mundo.
A través del trabajo con los comités de solidaridad, vimos que, más allá de la solidaridad, compartimos pensamientos parecidos. Cuando contamos nuestra historia en seminarios, no hablamos solamente para que se nos escuche, pero quisimos compartir nuestra experiencia y quisimos aprender de la suya también. Nos llamaba mucho la atención. Y lo que vimos en las discusiones durante los seminarios es que nuestros pensamientos y nuestras experiencias se parecían.
Nuestros destinos se parecían: nuestras formas de luchar, la aspiración al Xwebûn (ser una misma). Nosotras decimos paradigma, y ellas dicen cosmovisión, nosotras decimos que defendemos la tierra, ellas dicen Pachamama. Muchas cosas estaban muy cerca. La delegación Jineolojî estaba trabajando en eso: no hace falta que una utilice exactamente los mismos términos o definiciones, pero ¿cómo podemos llevar los pensamientos de Abya Yala a Kurdistán, y los de Kurdistán a Abya Yala? Discutimos sobre todo de eso.
En Abya Yala y Kurdistán, tanto los ataques fascistas como los del colonialismo se parecen también. Por ejemplo: las personas desaparecidas en Argentina, las madres de la Plaza de Mayo, las madres del sábado en Kurdistán, la lucha por la defensa del territorio en Abya Yala, como lo hizo, por ejemplo, Berta Cáceres, y nuestra lucha para proteger el valle de Hasankeyf, que fue inundado por la construcción de una presa. Todas las historias que escuchamos nos enseñaron que vivimos el mismo dolor, la misma cosa. Se parece también a la nuestra su manera de relacionarse con la sociedad, no como las activistas en Europa. Vimos en todos estos aspectos cuanto nos parecíamos.
Pero vimos también diferencias de las que aprendimos. Por ejemplo, antes, siempre cuando hablamos de nuestra lucha, nos referimos a los argumentos europeos. No porque estuviéramos de acuerdo con ellos, pero porque siempre tomábamos posición con respecto a la perspectiva occidental, para dejar claro nuestro punto: «Pretendéis que es así, pero no lo es». Queríamos probarnos frente a la mentalidad europea. Eso es algo que entendí mucho más con los movimientos en Abya Yala. Y aprendimos que no tenemos que referirnos a los filósofos o a los argumentos que usan los europeos, solamente tenemos que hablar de nosotras, directamente. Ellas también lo hacen así. Eso fue la lección más importante de Abya Yala. Y siempre estaban muy abiertas con nosotras y con la solidaridad con Kurdistán.
Nació una relación estratégica y muy profunda entre nosotras, nos acompañábamos, vinieron hasta Europa para participar en seminarios, vinieron para entrevistas con el movimiento. Nos conocimos cada vez más, y no solamente a través de representantes, sino que conocieron la realidad del movimiento. Y poco a poco, algunas compañeras, algunos movimientos estaban convencidas del paradigma. Este paradigma, que desarrolló Rêber Apo, abre una perspectiva de lucha de liberación que una pueden llevar a sus propios países. Pero no para imitar, copiar de forma esquemática, sino de forma profunda. Con esta base, compañeras de Abya Yala vinieron a las conferencias en 2018 y 2022 como delegación. No co-organizaron, pero vinieron para compartir experiencia. Y este enlace siguió, se profundizó. Había organizaciones feministas, de defensa de la tierra, pueblos indígenas… Y esta relación sigue profundizándose.
La reflexión alrededor del confederalismo de mujeres en Abya Yala empezó recientemente. En 2024 lanzamos la propuesta y se abrió un diálogo. A partir de ahí, esta perspectiva del confederalismo democrático guiaba nuestras discusiones en Abya Yala. Porque esta perspectiva no la necesitamos solamente nosotras. Es verdad que los pueblos están llevando una lucha muy fuerte en Abya Yala, sobre todo los pueblos indígenas. Pero muchas se organizan con ideas que llegaron de fuera e inspiraron procesos organizativos, como el marxismo y el feminismo. Si una ideología no corresponde realmente a un territorio, no puede tener el impacto deseado.
Nuestro objetivo no es importar el Confederalismo Democrático como una ideología desde fuera. Nosotras pensamos que el confederalismo ya existe en Abya Yala. Debería guiar la vida, y eso solamente es posible si se organiza, y se desarrolla conocimiento al rededor de eso. A veces decimos así fácilmente, que ya está, ya existe. En Kurdistán también existe. Pero si no hay un método organizativo, conocimiento, una acción con estrategia a largo plazo, pues esta raíz no puede crecer. Esta raíz siempre se quedará bajo la tierra. Este es nuestro objetivo, y ahí es nuestra diferencia. No queremos hacernos una plantilla que se copie. Decimos que el confederalismo existe en Abya Yala, y según su cultura, pueden desarrollar más conocimiento alrededor de este, según su fuerza, su lucha.
Cuando se tocan dos mundos, dos ideas, pues empieza una transformación. No se cambia solamente un lado. Cuando hay un contacto, intercambio, nada queda como antes. Siempre se produce un cambio en ambos lados. Las compañeras que ya están convencidas de esta perspectiva, trabajan por sí mismas. No actúan según lo que decimos nosotras. Sobre todo, tenemos discusiones con los pueblos indígenas, porque las luchas más fundamentales en Abya Yala son las de los pueblos indígenas. Trabajamos conjuntamente y son nuestra alianza principal.
Hay también las luchas de izquierda, feministas, ecologistas. Tenemos también vínculos con estos movimientos. Es una característica del Movimiento de Mujeres del Kurdistán: vamos a un sitio, creamos contacto con un grupo, pero vamos también a encontrar a otros grupos. Y estos grupos queremos que se encuentren y se conozcan. A veces, vamos a sitios y creamos encuentros entre dos grupos que antes no se conocían. Porque nuestro esfuerzo siempre va en este sentido, y es nuestra manera de trabajar: de siempre fortalecer la sociabilidad, y de ver lo que tenemos en común. Porque el Confederalismo Democrático es eso. Se trata de trabajar en nuestros objetivos conjuntamente, a pesar de las diferencias, y los humanos pueden vivir juntos, tomar decisiones, eso es fundamental.
En Abya Yala confluyen muchas luchas,muchos movimientos. Son cientos, miles de luchas que existen y toman muchas formas diferentes. No podemos decir que llegamos a todas. Pero intentamos entender y conocer más. Pero en todos los países, hemos llegado a crear vínculos con una gran diversidad de movimientos. Y este trabajo sigue, es un trabajo que aún continúa. Corresponde a los principios del Confederalismo Democrático. Cada movimiento puede volverse en una alianza.
Pero cuando nos organizamos juntas, puede ser que nazcan puntos de desacuerdo, y eso es normal. No tenemos que adaptarnos totalmente al otro, o el otro a nosotras. Pero lo importante es cómo podemos entendernos mutuamente. Hay luchas feministas populares, pero dentro de los pueblos indígenas, la lucha de mujeres, la libertad de las mujeres no está en el centro de la lucha. Eso hay que cambiarlo, pensamos. Tiene que ser un asunto principal.
Es conocido que el movimiento de mujeres kurdas nunca se ha limitado a la lucha por la libertad del Kurdistán, sino que siempre se ha guiado por la perspectiva de la lucha de las mujeres en todo el mundo. Y ahora, bajo el liderazgo del líder Apo, ha surgido la perspectiva de un confederalismo de mujeres en todo el mundo. ¿Por qué se está haciendo tanto esfuerzo por construir un confederalismo democrático para las mujeres de todo el mundo? ¿Cuál es la esencia de esta perspectiva?
El confederalismo mundial de las mujeres, el modelo del Confederalismo Democrático para el siglo 21, después de tanta práctica de lucha, tanta teoría, puede hacer parte de la respuesta. Puede responder a las necesidades y los problemas de las sociedades a largo plazo. Es un modelo de vida, no solamente un sistema alternativo. El sistema a veces ataca a la sociedad, y a veces la sociedad vive en paz con el Estado. Pero esta forma de vivir existe a largo plazo, y en todas las partes del mundo. Creemos en eso. Y nuestro objetivo es compartir estas ideas. Por ejemplo, en Abya Yala, existe mucha lucha, hay mucha resistencia, no se rinden al sistema; pero cuando una resistencia no está suficientemente pensada, pues todos estos esfuerzos no llegan al resultado. Es por eso que, cuando hablamos del Confederalismo Democrático en Abya Yala, es para que no sirva solamente los intereses del pueblo kurdo. Sino, es apoyar los procesos de lucha de todos los pueblos, que fortalezca estos movimientos, y contribuir conjuntamente a la construción de una solución a largo plazo.
A veces se nos hizo la pregunta en Abya Yala: ¿por qué estáis aquí? Nosotras pensamos que este modelo puede traer respuesta a los problemas de los pueblos, porque incluye la autogestión, el conocimiento, la filosofía, la comprensión de sí misma, de su historia, la conexión con sus raíces. Esta búsqueda corresponde a Abya Yala. Muy rápidamente, este pensamiento podría llevar a resultados. Pero no como una ideología que se impone desde fuera, sino que este pensamiento puede jugar el papel de un puente.
Como también dijo el líder Apo, que el siglo XXI sea el siglo de la revolución de las mujeres. Las mujeres de Abya Yala siempre han librado una fuerte lucha, especialmente en los últimos años. Desde la perspectiva del movimiento de mujeres kurdas, ¿cuál es el papel del movimiento de mujeres de Abya Yala a nivel mundial?
Las mujeres de Abya Yala son un ejemplo, con su resistencia, siempre. Eso es lo primero. No se rinden a la modernidad, y así se volvieron en ejemplo. Cuando hay ideas que llegan de Europa, o estilos de vida nuevas, puede ser que influya a grupos, pero siempre van a conservar un vínculo fuerte con sus raíces. Estas raíces están todavía muy fuertes. Y con esta característica pueden tener un gran impacto y dar inspiración al mundo entero, porque comparten sus críticas de la modernidad de forma muy abierta. Las sociedades son muy sanas, claras, en el sentido que no tienen miedo de confrontarse con sus propias debilidades y de hablarlas. Si hay fallos y derrotas en la sociedad, no tienen miedo de compartir esto. Son muy claras.
Todo eso son características muy bellas, y la modernidad no ha conseguido destruirlas. Por eso dan inspiración al mundo entero. Pero a veces, esta inspiración se queda a un nivel abstracto que no permite pensar como fortalecer la lucha. Y eso pues no permite a esta sociedad o a este movimiento ver sus propias faltas. Pero lo que veo sobre todo es que son pueblos claros en sus perspectivas. Vinculados a sus raíces, que siempre están de pie, luchando. Si no hay lucha, si una mujer en Abya Yala no lucha, no puede vivir. Por eso se dice: por la vida. Es una realidad muy clara, como en Kurdistán. Si una no lucha, no puede vivir. Hay ataques en contra de sus cuerpo, sus tierras, sus economías, el agua. La sociedad lo sabe, y es por eso que siempre están en movimiento. Hay esta noción de la alegría militante. Es algo que veo mucho en Abya Yala. Y de dónde viene esta alegría? De una vida llena de sentido, una vida en búsqueda, que tiene claro lo que acepta y lo que rechaza. Viene de ahí. Y en este continente hay mucha de esta alegría. La vida es clara. Simple. Se expresa de forma clara. Eso son grandes ventajas, que pueden tener un impacto muy fuerte. Que una sea politizada o no, toda la sociedad está tocada por eso y aprende de eso.
¿Cuáles son sus esperanzas y expectativas para la conferencia de Abya Yala?
Tengo muchas expectativas para la conferencia. Los trabajos preparativos llevan un año ya. Y las compañeras que trabajan en eso lo hacen con mucha convicción. La convicción es lo más importante para construir algo. Un grupo de 40 personas, que cada uno ve las cosas de forma diferente, no va a ir muy lejos, pero un grupo de 2 personas con una convicción fuerte puede lograr muchas cosas. Todas las compañeras que participan en los trabajos preparativos, los movimientos, las organizaciones, todas tienen una convicción muy fuerte. Dan mucho esfuerzo, y llevan mucha responsabilidad. Eso puede puede volverse un ejemplo, porque en las otras conferencias, en Frankfurt y Berlín, hicimos el error de no compartir más la responsabilidad. No queremos repetir este error. Hay muchos trabajos que se hacen simultáneamente, se rompen la cabeza, hacen esfuerzo tanto físico como intelectual. Entonces tengo muchas expectativas, sobre todo porque, como lo dije antes, esperamos que cree algo a largo plazo para el Confederalismo Democrático. Y no se necesitará más a nosotras para dar motivación, sino que los pueblos por sí mismos son su propia semilla. Una organización que puede hacer este trabajo por sí misma. Tenemos esta esperanza. Y es este el objetivo. La idea no es de reproducir el Confederalismo Democrático como lo hace el movimiento kurdo. No de esta manera. Si no, tomando esta experiencia como punto de partida, juntando a organizaciones, a movimientos, para ampliar la red, para que todas, que formen parte de esta, pequeños grupos y grandes movimientos, puedan apoyarse mutuamente.
“Este intercambio transforma a Abya Yala y nos transforma a nosotras”
“Esta troca transforma a Abya Yala e nos transforma”
Entrevista com Cejna Alwoz, integrante do movimento de mulheres do Kurdistão, sobre a história das conexões entre o movimento kurdo e a Abya Yala, e sua perspectiva para a Conferência de Mulheres em 2026.
Os vínculos entre o Movimento pela Libertação do Kurdistão e os movimentos da Abya Yala — os de mulheres, povos indígenas e jovens — são muito fortes. A distância física é grande, mas os corações e as lutas seguem próximos. Poderia nos dizer algo sobre a história dessas conexões? Qual é a razão da força dessa relação?
O movimento de mulheres do Kurdistão, sobretudo a partir dos anos 2000, começou a ampliar suas relações, porque havia sido formado o partido de mulheres, e isso também significou que, como partido, se envolvia mais na vida da sociedade e nas relações com outros movimentos. É verdade que nos anos 90 já houve iniciativas, como uma conferência em 1994 que reunia movimentos de mulheres que estavam lutando com armas contra seu opressor. Então, já havia esforços nesse sentido, e também delegações que iam visitar diferentes países. Mas depois de 2000, com a formação do Partido das Mulheres Livres – ou seja, um partido que tem como prioridade a busca da liberdade das mulheres – isso se intensificou e foi pensado de forma mais ampla. Lembro que criamos o contrato social das mulheres, e quando o escrevíamos, já tínhamos relação com diferentes movimentos, acompanhávamos de longe o que faziam. Enviamos nosso contrato para que compartilhassem suas perspectivas. Não tínhamos muitas possibilidades nem recursos, mas havia esse tipo de iniciativa. Para chegar às mulheres do mundo, criamos esses contatos. Esses esforços tomaram outra dimensão organizativa com a declaração do novo paradigma do confederalismo democrático em 2005. A partir daí, o trabalho internacional se intensificou ainda mais. Planejamos esse trabalho de forma organizativa, ou seja, demos como missão a algumas companheiras criar e acompanhar os vínculos com outros movimentos de mulheres. Já não foi algo aleatório. Depois, com a revolução de Kobanê em 2015, muitas internacionalistas chegaram a Rojava. E, da mesma forma, companheiras foram para a Abya Yala. Assumiram essa responsabilidade, tanto para conhecer quanto para organizar a solidariedade ao redor do movimento kurdo. Então fizemos encontros, compartilhamos experiências em Cuba, e sobretudo com Heval Lêgerîn, o movimento ficou mais conhecido.
O papel de heval Legerîn (Alina Sánchez, companheira argentina que fez parte da Revolução em Rojava e caiu martir lutando pela liberdade das mulheres em março de 2018) foi muito importante. Em 2016, um grupo de companheiras foi até lá para organizar o trabalho de solidariedade e, depois, em 2017, uma delegação de Jineolojî foi à Argentina. Lá pudemos compartilhar a rica experiência do movimento kurdo, tanto no âmbito filosófico quanto no âmbito prático. A resistência de Rojava já havia ressoado ali e, como nossa estrela, cintilava até as regiões mais distantes. As pessoas se informaram, e nossa voz chegou ao mundo.
Por meio do trabalho com os comitês de solidariedade, vimos que, para além da solidariedade, compartilhamos pensamentos semelhantes. Quando contamos nossa história em seminários, não falamos apenas para que nos escutem, mas quisemos compartilhar nossa experiência e também aprender da experiência delas. Isso nos chamava muito a atenção. E o que vimos nas discussões durante os seminários é que nossos pensamentos e nossas experiências se pareciam.
Nossos destinos se pareciam: nossas formas de lutar, a aspiração ao Xwebûn (ser uma mesma). Nós dizemos paradigma, e elas dizem cosmovisão, nós dizemos que defendemos a terra, elas dizem Pachamama. Muitas coisas estavam muito próximas. A delegação de Jineolojî estava trabalhando nisso: não é necessário que alguém utilize exatamente os mesmos termos ou definições, mas, sim, como podemos levar os pensamentos da Abya Yala ao Kurdistão, e os do Kurdistão à Abya Yala? Foi sobretudo sobre isso que discutimos.
Na Abya Yala e no Kurdistão, tanto os ataques fascistas quanto os do colonialismo também se parecem. Por exemplo: as pessoas desaparecidas na Argentina, as Mães da Praça de Maio, as mães de sábado no Kurdistão, a luta pela defesa do território na Abya Yala, como fez, por exemplo, Berta Cáceres, e nossa luta para proteger o vale de Hasankeyf, que foi inundado pela construção de uma represa. Todas as histórias que escutamos nos ensinaram que vivemos a mesma dor, a mesma coisa. Também se parece com a nossa a maneira delas se relacionarem com a sociedade, não como as ativistas na Europa. Vimos, em todos esses aspectos, o quanto nos parecíamos.
Mas também vimos diferenças das quais aprendemos. Por exemplo, antes, sempre que falávamos sobre nossa luta, nos referíamos aos argumentos europeus. Não porque estivéssemos de acordo com eles, mas porque sempre tomávamos posição com relação à perspectiva ocidental, para deixar claro nosso ponto: “Vocês afirmam que é assim, mas não é”. Queríamos nos provar diante da mentalidade europeia. Isso é algo que compreendi muito mais com os movimentos na Abya Yala. E aprendemos que não temos que nos referir aos filósofos ou aos argumentos que os europeus utilizam, temos apenas que falar de nós mesmas, diretamente. Elas também fazem assim. Essa foi a lição mais importante da Abya Yala. E sempre foram muito abertas conosco e com a solidariedade com o Kurdistão.
Nasceu uma relação estratégica e muito profunda entre nós, acompanhávamo-nos mutuamente, elas vieram até a Europa para participar de seminários, vieram para entrevistas com o movimento. Fomos nos conhecendo cada vez mais, e não somente por meio de representantes, mas conheceram a realidade do movimento. E, pouco a pouco, algumas companheiras, alguns movimentos estavam convencidos do paradigma. Esse paradigma, que Reber Apo desenvolveu, abre uma perspectiva de luta de libertação que cada uma pode levar para seus próprios países. Mas não para imitar, copiar de forma esquemática, e sim de forma profunda. Com essa base, companheiras da Abya Yala vieram às conferências em 2018 e 2022 como delegação. Não co-organizaram, mas vieram para compartilhar experiência. E esse vínculo seguiu, se aprofundou. Havia organizações feministas, de defesa da terra, povos indígenas… E essa relação continua se aprofundando.
A reflexão em torno do confederalismo de mulheres na Abya Yala começou recentemente. Em 2024 lançamos a proposta e abriu-se um diálogo. A partir daí, essa perspectiva do confederalismo democrático guiou nossas discussões na Abya Yala. Porque essa perspectiva não é necessária somente para nós. É verdade que os povos estão travando uma luta muito forte na Abya Yala, sobretudo os povos indígenas. Mas muitas se organizam com ideias que chegaram de fora e inspiraram processos organizativos, como o marxismo e o feminismo. Se uma ideologia não corresponde realmente a um território, não pode ter o impacto desejado.
Nosso objetivo não é importar o confederalismo democrático como uma ideologia de fora. Nós pensamos que o confederalismo já existe na Abya Yala. Ele deveria guiar a vida, e isso somente é possível se se organiza e se desenvolve conhecimento ao redor disso. Às vezes dizemos assim facilmente, que já está, já existe. No Kurdistão também existe. Mas se não há um método organizativo, conhecimento, uma ação com estratégia a longo prazo, então essa raiz não pode crescer. Essa raiz sempre ficará debaixo da terra. Esse é o nosso objetivo, e aí está a nossa diferença. Não queremos nos tornar um molde que se copia. Dizemos que o confederalismo existe na Abya Yala, e, conforme sua cultura, podem desenvolver mais conhecimento ao redor disso, de acordo com sua força, sua luta.
Quando dois mundos, duas ideias se tocam, então começa uma transformação. Não muda somente um lado. Quando há contato, intercâmbio, nada permanece como antes. Sempre ocorre uma mudança em ambos os lados. As companheiras que já estão convencidas dessa perspectiva trabalham por si mesmas. Não atuam conforme o que dizemos nós. Sobretudo, temos discussões com os povos indígenas, porque as lutas mais fundamentais na Abya Yala são as dos povos indígenas. Trabalhamos conjuntamente e são nossa principal aliança.
Há também as lutas de esquerda, feministas, ecologistas. Também temos vínculos com esses movimentos. Essa é uma característica do movimento de mulheres do Kurdistão: vamos a um lugar, criamos contato com um grupo, mas também vamos encontrar outros grupos. E queremos que esses grupos se encontrem e se conheçam. Às vezes, vamos a determinados lugares e criamos encontros entre dois grupos que antes não se conheciam. Porque nosso esforço sempre vai nesse sentido, e é nossa maneira de trabalhar: sempre fortalecer a sociabilidade, e ver o que temos em comum. Porque o confederalismo democrático é isso. Trata-se de trabalhar em nossos objetivos conjuntamente, apesar das diferenças, e os seres humanos podem viver juntos, tomar decisões, isso é fundamental.
Na Abya Yala confluem muitas lutas, muitos movimentos. São centenas, milhares de lutas que existem e assumem muitas formas diferentes. Não podemos dizer que chegamos a todas. Mas tentamos compreender e conhecer mais. Entretanto, em todos os países, conseguimos criar vínculos com uma grande diversidade de movimentos. E esse trabalho continua, é um trabalho que ainda está em andamento. Corresponde aos princípios do confederalismo democrático. Cada movimento pode se tornar uma aliança.
Mas quando nos organizamos juntas, é possível que surjam pontos de desacordo, e isso é normal. Não precisamos nos adaptar totalmente ao outro, nem o outro a nós. Mas o importante é como podemos nos compreender mutuamente. Existem lutas feministas populares, mas dentro dos povos indígenas, a luta das mulheres, a liberdade das mulheres não está no centro da luta. Achamos que isso precisa mudar. Tem que ser uma questão principal.
É sabido que o movimento de mulheres kurdas nunca se limitou à luta pela liberdade do Kurdistão, mas sempre se guiou pela perspectiva da luta das mulheres em todo o mundo. E agora, sob a liderança do líder Apo, surgiu a perspectiva de um confederalismo de mulheres em todo o mundo. Por que está sendo feito tanto esforço para construir um confederalismo democrático para as mulheres de todo o mundo? Qual é a essência dessa perspectiva?
O confederalismo mundial das mulheres, o modelo do confederalismo democrático para o século XXI, depois de tanta prática de luta, tanta teoria, pode fazer parte da resposta. Pode responder às necessidades e aos problemas das sociedades a longo prazo. É um modelo de vida, não somente um sistema alternativo. O sistema às vezes ataca a sociedade, e às vezes a sociedade vive em paz com o Estado. Mas essa forma de viver existe a longo prazo, e em todas as partes do mundo. Acreditamos nisso. E nosso objetivo é compartilhar essas ideias. Por exemplo, na Abya Yala existe muita luta, há muita resistência, não se rendem ao sistema; mas quando uma resistência não está suficientemente pensada, então todos esses esforços não chegam ao resultado. É por isso que, quando falamos do confederalismo democrático na Abya Yala, não é para que sirva somente aos interesses do povo kurdo. Mas, sim, para apoiar os processos de luta de todos os povos, fortalecer esses movimentos, e contribuir conjuntamente para a construção de uma solução a longo prazo.
Às vezes foi feita a seguinte pergunta na Abya Yala: por que vocês estão aqui? Nós pensamos que esse modelo pode trazer respostas aos problemas dos povos, porque inclui a autogestão, o conhecimento, a filosofia, a compreensão de si mesma, de sua história, a conexão com suas raízes. Essa busca corresponde à Abya Yala. Muito rapidamente, esse pensamento poderia levar a resultados. Mas não como uma ideologia que se impõe de fora, e sim esse pensamento pode desempenhar o papel de uma ponte.
Como também disse o líder Apo, que o século XXI seja o século da revolução das mulheres. As mulheres da Abya Yala sempre travaram uma luta forte, especialmente nos últimos anos. Desde a perspectiva do movimento de mulheres kurdas, qual é o papel do movimento de mulheres da Abya Yala em nível mundial?
As mulheres de Abya Yala são um exemplo, com sua resistência, sempre. Isso é o primeiro. Elas não se rendem à modernidade e, assim, se tornaram um exemplo. Quando chegam ideias da Europa, ou novos estilos de vida, pode ser que influenciem alguns grupos, mas sempre vão conservar um vínculo forte com suas raízes. Essas raízes ainda estão muito fortes. E com essa característica podem ter um grande impacto e inspirar o mundo inteiro, porque compartilham suas críticas à modernidade de forma muito aberta. As sociedades são muito saudáveis, claras, no sentido de que não têm medo de se confrontar com suas próprias fragilidades e de falar sobre elas. Se há falhas e derrotas na sociedade, elas não têm medo de compartilhar isso. São muito claras.
Tudo isso são características muito belas, e a modernidade não conseguiu destruí-las. Por isso inspiram o mundo inteiro. Mas, às vezes, essa inspiração fica em um nível abstrato que não permite pensar em como fortalecer a luta. E isso, então, não permite a essa sociedade ou a esse movimento ver suas próprias falhas. Mas o que vejo sobretudo é que são povos claros em suas perspectivas. Vinculados às suas raízes, que estão sempre de pé, lutando. Se não há luta, se uma mulher na Abya Yala não luta, não pode viver. Por isso se diz: pela vida. É uma realidade muito clara, como no Kurdistão. Se uma mulher não luta, não pode viver. Há ataques contra seus corpos, suas terras, suas economias, a água. A sociedade sabe disso, e é por isso que está sempre em movimento. Há essa noção da alegria militante. É algo que vejo muito na Abya Yala. E de onde vem essa alegria? De uma vida cheia de sentido, uma vida em busca, que tem claro o que aceita e o que rejeita. Vem daí. E neste continente há muito dessa alegria. A vida é clara. Simples. Se expressa de forma clara. Isso são grandes vantagens, que podem ter um impacto muito forte. Que uma seja politizada ou não, toda a sociedade é tocada por isso e aprende com isso.
Quais são suas esperanças e expectativas para a conferência na Abya Yala?
Tenho muitas expectativas para a conferência. Os trabalhos preparatórios já acontecem há um ano. E as companheiras que trabalham nisso o fazem com muita convicção. A convicção é o mais importante para construir algo. Um grupo de 40 pessoas, em que cada uma vê as coisas de forma diferente, não vai muito longe, mas um grupo de 2 pessoas com uma convicção forte pode conseguir muitas coisas. Todas as companheiras que participam dos trabalhos preparatórios, os movimentos, as organizações, todas têm uma convicção muito forte. Se esforçam muito e assumem muita responsabilidade. Isso pode se tornar um exemplo, porque nas outras conferências, em Frankfurt e Berlim, cometemos o erro de não compartilhar mais a responsabilidade. Não queremos repetir esse erro. Há muitos trabalhos que acontecem simultaneamente, elas quebram a cabeça, fazem esforço tanto físico quanto intelectual. Então, tenho muitas expectativas, sobretudo porque, como disse antes, esperamos que isso gere algo a longo prazo para o confederalismo democrático. E que já não sejamos mais necessárias para dar motivação, mas que os próprios povos sejam sua própria semente. Uma organização que possa fazer esse trabalho por si mesma. Temos essa esperança. E esse é o objetivo. A ideia não é reproduzir o confederalismo democrático da mesma forma que o movimento kurdo faz. Não dessa maneira. Mas sim tomar essa experiência como ponto de partida, reunindo organizações, movimentos, para ampliar a rede, para que todas, as que fazem parte dela, pequenos grupos e grandes movimentosm possam se apoiar mutuamente.
“Esta troca transforma a Abya Yala e nos transforma”


